En lenguaje coloquial hablamos muchas veces de administración de organizaciones y empresas refiriéndonos en realidad a la Dirección de las mismas. Esto puede tener que ver que con que el Director ostenta el cargo de “Administrador”, o quizás por la existencia de los Consejos de Administración como órganos de Dirección de empresas grandes… Pero sean cuales sean los motivos, es muy habitual confundir Administrar con Dirigir, y esta confusión es causa del 95% de los fracasos en los emprendimientos.

Debemos hablar de liderazgo cuando nos referimos a la Dirección de una organización y de Administración cuando queremos decir Gestionar dicha organización. “En palabras de Peter Drucker y Warren Bennis, «administrar es hacer las cosas bien; liderar es hacer las cosas correctas». S.Covey (los 7 hábitos de la gente altamente efectiva)
La Selva de la Restauración
La administración busca la eficiencia en el ascenso por la escalera del éxito; el liderazgo determina si la escalera está o no apoyada en el lugar correcto. Se puede captar rápidamente la importante diferencia que existe entre ambos conceptos pensando en un grupo de productores que se abren camino en la selva con sus machetes. Son los productores, los que resuelven los problemas, los que cortan la maleza y limpian el camino. Los administradores van detrás de ellos, afilando los machetes, escribiendo manuales de política y procedimientos, llevando adelante programas para el desarrollo muscular, introduciendo tecnologías perfeccionadas y estableciendo hojas de trabajo y programas remunerativos para los macheteros. El líder es el que trepa al árbol más alto, supervisa toda la situación, y grita: «¡Selva equivocada!». Pero, ¿cómo suelen responder los ajetreados productores y administradores? «¡Cállate! ¡Estamos avanzando!» Como individuos, grupos y empresas estamos a menudo tan atareados cortando maleza que ni siquiera nos damos cuenta de que trabajamos en la selva equivocada. (…)
Trasladando el ejemplo de la Selva a un Servicio de Hostelería, se traduce en que un posicionamiento incorrecto de partida hace que el negocio esté fracasado incluso antes del inicio de actividad, pues se está trabajando en la selva equivocada. De nada sirve tener al mejor Director de Sala, o un gran Jefe de Cocina si nuestro establecimiento está “posicionado” en el lugar equivocado. Podemos trabajar mucho y bien, y sin embargo “no ascender nunca por la escalera del éxito”.
¿Qué significa un “posicionamiento correcto” en Hostelería y Restauración?
El lenguaje coloquial nos puede volver a jugar otra mala pasada. La posición del negocio de hostelería no se refiere únicamente la ubicación del mismo en una zona determinada, que también. Se trata de un concepto técnico de Marketing que tiene que ver con la decisión competir en un segmento del mercado concreto. Para ello debemos comprender bien el mercado de H&R y tener en cuenta qué tipos de establecimientos podemos encontrar, para lo que debemos hacer una clasificación lógica de los distintos establecimientos que encontramos que nos sirva. Una vez divido el mercado en diferentes segmentos (o tipos de establecimientos) hemos de conocer en cual estamos nosotros, y por tanto, quienes son nuestros principales competidores.
El problema de la Dirección (entendiendo al Director como Líder y brújula de una organización) en el contexto actual, es que estamos en un entorno muy cambiante, y uno puede estar muy bien posicionado hoy, “trabajando en la selva correcta” y contando con una ventaja importante, y a los 6 meses, debido a los cambios que se producen en este entorno casi a diario, haber perdido esa posición de privilegio que nos permite alcanzar el éxito. Es necesario decir que para lograr un éxito duradero, además de la observación continuada del entorno y la modificación del rumbo para reaccionar ante dichos cambios en el entorno si es preciso, es también necesario que la organización esté bien administrada, entendiéndolo ahora sí como «bien gestionada».
Estar “atento a los cambios ambientales” es una tarea que requiere tiempo y dedicación, porque para ello hay que salir a explorar y dejar de dedicarle tiempo a la gestión, abandonar la Sala y la Cocina e irse fuera a ver qué es lo que pasa en los establecimientos de nuestro segmento y entorno. Debemos ver qué tipos de negocios abren, qué cambios de oferta se producen, cómo se organizan los medios en la competencia…y en base a estas observaciones tomar decisiones de qué hacemos y como nos organizamos para adaptarnos a los clientes y a sus (nuevos) hábitos, que en Restauración son especialmente cambiantes
Empleo de nuestro tiempo en la Dirección de la Empresa
Como “Directores de la Organización”, y tratando de ser sinceros sobre el empleo nuestro propio tiempo, hemos de responder a este pregunta: ¿Cuántas horas le dedicamos a vigilar en entorno en nuestro día a día?, ¿Somos capaces de afirmar que un solo día a la semana nos dedicamos sólo a esto, y por tanto a la “Dirección de la organización”?, ¿nos alejamos en algún momento de la gestión-administración para salir a ver que lo que está pasando y como están cambiando las cosas?
Normalmente, cuando nos decidimos a dedicarnos a estas tareas, que son los problemas reales de Dirección, surgen muchos inconvenientes en la gestión, porque los empleados están acostumbrados a vernos y nos demandan que estemos siempre al pié del cañón resolviendo sus dudas y decidiendo por ellos sobre asuntos de “Gestión”. Esta ausencia consciente, además de los problemas que provoca en nuestros empleados, nos crea una fuerte ansiedad por el equivocado concepto de que si no estamos disponibles todo el día entonces las cosas no irán bien.
Las personas que no emplean tiempo en Dirigir su organización en un entorno tan cambiante como lo es del la Hostelería y la Restauración, fracasan.

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